TU Y TU HIJO

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PADRES_PREMATURO_HIJOS-(2)

TU Y TU HIJO

La llegada de un hijo antes de tiempo es una verdadera tormenta. Las madres y padres llegan al momento del parto llenos de miedo e incertidumbre, temiendo por la vida de su hijo o hija que acaba de nacer.

Junto con eso, se inicia la aventura de adaptarse al mundo de Neonatología, que los sorprende con sus ruidos, monitores y luces… pero lo más impresionante es ver a su hijo, tan pequeño y vulnerable, conectado a las máquinas y sensores que lo sostienen en la vida. En el inicio hay miedo y dolor…dolor por no poder proteger a su hijo, por no poder alimentarlo, por no poder cuidarlo y, sobre todo, por no poder abrazarlo. Entonces, se preguntan si es posible que su hijo los reconozca, si podrán apegarse mutuamente y si a él le dolerá, tanto como a ellos, el separarse cada noche.

El camino de la prematurez tiene altos y bajos, ningún día es igual al otro y ningún niño prematuro evoluciona de la misma manera. Entonces las madres y padres deben convivir con la incertidumbre… cada día se preguntan al despertar cómo habrá pasado la noche su hijo, y llegan ansiosos al hospital a constatar que su hijo sigue ahí, vivo y esperando su llegada.

Pero los días van pasando, y sin darse cuenta se van adaptando a este nuevo mundo y modo de ser mamá y papá. Van aprendiendo al ver la fortaleza de sus hijos, van sorprendiéndose de ver que a pesar de su pequeñez son grandes luchadores y que día a día van ganando gramos y con eso alimentando su esperanza. Ser mamá y papá de un niño prematuro no es fácil, y mientras sus hijos crecen en talla y peso, va también creciendo el amor por ellos…. El amor que los inspira a levantarse cada mañana a pesar del cansancio y que hace posible que aprendan a descifrar sus señales, a gozar de sus sonrisas y a velar sus sueños.

Es por todo esto, que el tener un hijo prematuro es una experiencia imborrable. Ninguna madre o padre olvida la primera vez que vio a su hijo, tampoco olvida sus angustias y desvelos ni como fue aprendiendo a ser madre y padre a pesar de todas las adversidades.

Los niños prematuros no son niños cualquiera… por eso tienen padres especiales.